Exposición Actual

Espaliú basura París

Decía Walter Benjamin en el Libro de los pasajes que tanto el artista moderno como el historiador son coleccionistas de desechos. O mejor aún, buhoneros, esos personajes que hurgan en los vertederos para separar y clasificar las partes recuperables de los desperdicios. En efecto, la modernidad está marcada por la idea de recolección, ya sea de restos recuperados del naufragio del gran arte, caso del Atlas Mnemosyne de Aby Warburg, o bien de las expresiones marginales o subalternas de lo artístico. Las colecciones de postales de Paul Éluard, de las que él mismo decía que no eran arte sino “calderilla del arte”, serían un buen ejemplo de ello. Esta imagen de recolector de lo marginal resulta familiar y confortable para el artista Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993). De él sabemos que era un apasionado coleccionista de insignias, libros o postales. También de campanas o de esculturas africanas, objetos que transitan por su obra reconvertidos en metáforas del otro, del límite y la identidad.

El Espaliú coleccionista, poético reactivador de los objetos que recolecta, protagoniza la exposición The Collector. En ella se propone un diálogo de la colección del Centro de Arte Pepe Espaliú con otras piezas clave del artista, procedentes de colecciones de Córdoba, como las de la familia González Espaliú, Fernando Espaliú, Carlos Begara y Paula Perea. Son obras emblemáticas, como las que presentó en la edición de 1990 de la Bienal de Venecia, que muestran cómo la idea de recolección adquirió una multiplicidad de sentidos en Espaliú. Por un lado, aparece la idea benjaminiana del buhonero, que es explicitada a través de su relación con la escultura tradicional africana. Una selección de su colección personal se puede contemplar por primera vez en el Centro de Arte Pepe Espaliú, evidenciando lo que su obra de en torno a 1987-89 expresa: que las impresiones de África, citando a su admirado Raymond Roussel, constituyen una influencia determinante en su trabajo.

Por otro lado, aparece la propia noción de obra de arte como compilación, como dualidad, como conjunto. Desterrando cualquier concepción unitaria y singular del arte, Espaliú se distancia de todo discurso estético que se asuma expresión afirmativa y constituyente del “yo” creador. Para Espaliú, este “yo” es otro, según la famosa sentencia de Rimbaud. De manera que el arte, como expresión de nuestra identidad y de nuestra memoria, es también una figura fracturada, partida en dos, o directamente estallada en un vasto repertorio de imágenes, tan significativas como dispersas, que se recomponen una y mil veces. Coleccionar es, en este sentido también, construir un nuevo y particular (des)orden.

Hablando de signos, no sabes cómo he aumentado mi colección de insignias; como te digo, en ese sentido Inglaterra es una mina ya que no hay «equipo de bolos», club de barrio, o grupo de «defensa de la naturaleza» sin escudo. Mis anfitriones quedan sorprendidos al observar como cada mañana me transformo en estratega al decidir qué insignias coloco en mi chaqueta. Es como planear treguas y batallas oponiendo según «qué» insignias en una u otra solapa. Como en esos cuentos en los que los soldados de juguete recobrar la vida mientras el niño duerme…

(…)

Aludiendo a las máscaras; en el British Museum, en el que por fin estuve, me sobrecogieron las salas de estatuaria de Congo, Costa de Marfil, Nigeria, etc. He comenzado algunos dibujos a partir de eso, incidiendo en esa idea, -muy museística-, de máscara apoyada en superficie horizontal.

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Siguiendo con mis dibujos, los estoy realizando, desnudando a esas máscaras de toda señal identificadora o expresiva, de todo signo ritual o totémico, -como escuetas estructuras que se apoyan en una horizontal…, muertas, dormidas. De un dibujo al siguiente el cambio sólo se opera en el armazón; avanzo de ese modo y cuando veo que ese objeto va a convertirse en algo «determinado», o sea en algo «africano», me detengo y doy marcha atrás. Creo que para mí los objetos realmente logrados son aquellos frente a los cuales te quedas así, como en suspensión, aunque hayas partido de una idea muy concreta.

Pepe Espaliú
Querido Guillermo, (extracto)
Catálogo exposición Pepe Espaliú-Guillermo Paneque
Galería Carles Taché, Barcelona, abril-mayo 1988


Pepe Espaliú, The Collector.

Centro de arte Pepe Espaliú (C/ Rey Heredia, 1, Córdoba)

Horarios de apertura:
Martes a viernes, de 17:00 a 21:00 h.
Sábados, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 h.
Domingos y festivos, de 10:00 a 14:00 h.

El Centro de Arte Pepe Espaliú quiere agradecer su generosa colaboración a la familia González Espaliú, Fernando Espaliú, Carlos Begara, Paula Perea, la Galería Arte 21 y Jesús Alcaide.